miércoles, 19 de enero de 2011

AHORA VA A RESULTAR QUE UDERZO NO ES "AUTOR" DE ASTERIX

Lamentable:

El fisco francés pide 203.000 euros a Uderzo porque no le considera "autor" de Astérix

El dibujante del cómic del guerrero galo junto al guionista René Goscinny considera un "ultraje" que no le reconozcan como cocreador del personaje

ANTONIO JIMÉNEZ BARCA | París 19/01/2011

El 27 de diciembre, el dibujante Albert Uderzo, el creador de Astérix junto al escritor René Goscinny, recibió un aviso de la delegación de Hacienda francesa por el cual le reclamaba 200.000 euros debido a que no le considera coautor de los cómics del famoso guerrero galo sino sólo su "ilustrador", y eso, según el derecho tributario francés, tiene efectos legales que le perjudican claramente. Así lo cuenta hoy el diario francés Le Figaro en las páginas culturales. Al despojarle de su condición de autor, Uderzo deberá abonar el 20% de las sumas declaradas sobre los 24 títulos en los que sólo firma como dibujante (tras la muerte de Goscinny en 1977, Uderzo siguió publicando números encargándose del guión y de los dibujos).

Según explica el dibujante a la citada publicación, el aspecto monetario no es lo que más le ha molestado del asunto. Sino otro que tiene que ver con los principios: "Después de 51 años de buenos y leales servicios, me despojan así de la condición de autor". "Esto es un ultraje que no acepto a mi edad. Por eso he contratado a un abogado especialista", añade.

Este abogado, Emmanuel Perrat, especialista en derechos de autor, asegura que se siente "ya perplejo aun sin haber consultado toda la documentación". Y agrega: "¡Da la impresión de que hay un inspector fiscal en Hacienda a quien no les gustan mucho los cómics!".

No es la primera vez que Uderzo salta a las páginas de los periódicos franceses por embrollos relacionados con los derechos de autor: en marzo de 2009, su hija Silvie le denunció por haber permitido la venta de las acciones de la editorial que regentaba junto a la hija de Goscinny al grupo editorial Hachette. Esta venta, según la hija de Uderzo, permitía a Hachette seguir con las aventuras de Astérix con otros dibujantes y guionistas, contraviniendo el acuerdo tácito al que llegaron los dos padres del cómic en su origen: terminar con la publicación y los personajes cuando los dos desaparecieran.

Los tebeos de Astérix son un negocio redondo: se han vendido ya más de 325 millones de euros desde su creación en 1959.

El País.com