miércoles, 15 de octubre de 2008

CARTA ABIERTA DE UN FOTÓGRAFO INDIGNADO

Señoras y señores,

estaba ayer dando uno de mis paseos fotográficos con un amigo, cuando se nos ocurrió la inocente idea de ir a la estación de ferrocarriles de nuestra localidad (la cual no citaré, guiño guiño).



En principio solo iba a hacer fotos de la fachada, pero mi amigo pensó que estaría bien pasar adentro y ver la estación y los andenes. Casi finalizados estos, me llamó la atención una vista que quedaría muy bien de las vías con un monte de la localidad de fondo. Apenas había luz y los semáforos rojos de la vía destacaban mucho. Volvíamos a la estación y vemos que un guarda se dirige hacía nosotros. En ese momento pensábamos que sería para decirnos que no podíamos estar allí, no fuera que tuviéramos la feliz idea de cruzar las vías.

Cual es nuestra sorpresa cuando me dice que no se pueden hacer fotos, cosa que yo desconocía. Fotos de la catenaria concretamente. “Amablemente” me pide que borre las fotos o que si no llamará a la policía para requisar mi cámara. Yo dudo mucho de que me hubiera pasado nada en ese caso, pero como no tenía ganas de follones, se estaba haciendo de noche, y además, mala suerte, no llevaba en DNI encima, opté por borrar las fotos, cuya perdida a fin de cuentas tampoco es que me importara.
Pero como no me contenté con ello, le pedí explicaciones sobre el por qué de esa norma.
Mi sorpresa fue mayúscula cuando me dijo que podría usarlas para efectuar un sabotaje en las catenarias. De repente, este inocente fotógrafo se había convertido en presunto terrorista. Ahí viene mi indignación cuando me doy cuenta de que las fotos, casi a oscuras, no se podía ver apenas la catenaria, y menos aún los detalles que serían necesarios para efectuar un sabotaje. Y que en televisión y en varias publicaciones he visto fotos de esta estación (y de cualquier otra) mostradas sin ningún problema. Y estoy seguro que en algún lugar te mostrarán como funciona una catenaria.
Es más, desde fuera de la estación se ven las vías, así que si fuera un saboteador buscando documentación, podría perfectamente haber hecho las fotos desde fuera sin ser molestado. Y aún más, que si los guardas de la estación hicieran bien su trabajo de vigilancia, nada deberían temer de sabotajes (a no ser que mientras se está efectuando el vigilante esté ocupado haciendo borrar fotos).
Pregunté entonces si podía fotografiar el edificio al menos, a lo que me contestó que si, pero que al scanner no. Fallo suyo, no soy terrorista y no sabía a que scanner se refería, pero en todo caso no es de precavidos señalar objetivos…
El tipo, no conforme, insistió en volver a ver las fotos por si todavía quedaba alguna, y en un determinado momento incluso me llamó mentiroso, cuando me había dejado sin fotos y solo quedaban las otras anteriores que obviamente no eran de ferrocarriles ni Dios que lo pensó. Rápidamente hice unas fotos de la fachada y nos fuimos.



Un servidor, bisnieto de un trabajador de RENFE, jura que mientras me sea posible, no me da la gana de ser cliente de semejantes desconfiados. Será una norma de la estación, pero dicha norma me parece una soberana gilipollez (por los motivos antes comentados).
Y que si tengo ganas de hacer fotos a una estación, me iré a la de mi pueblo, que ni tiene catenaria ni guardas, porque está abandonada (y aún así es más bonita).

Para acabar diría algo sobre el moderno precio que se ha puesto a la seguridad (que luego a la hora de la verdad deja mucho que desear), pero alguien más sabio que yo dijo estas palabras:
"Aquellos que renuncian a una libertad esencial para obtener una pequeña seguridad temporal, no merecen ni libertad ni seguridad"por Benjamin Franklin

5 comentarios:

Tonino dijo...

joder, vaya tela con el guarda....y menuda gilipoyez de norma.
nada, a la proxima te vienes a la de aqui que no hay ni dios...jejejeje

PD: yo si que entro en tu blog¡¡¡¡

Karelia dijo...

Estoy aun con la boca abierta por esa estupida norma de hacer fotos a determinadas cosas.

Serra dijo...

Ya sabía yo que te veía algo raro. Terrorista!!!

En fin, todo sea por nuestra "seguridad". A chavo atajo de tontolabas.

SirRasel dijo...

Es irónico que la frase que citas provenga de unos de "los padres fundadores" de EE.UU., pero eso hace que esa frase que día a día más importancia.

Día a día nos están recortando libertades.

El 11S cambio el mundo y no precisamente para bien, desde entonces cualquier ataque a nuestras libertades se puede justificar en nombre de la seguridad y como defensa anti terroristas.

Yo mandaría a Renfe una copia de lo que has escrito aquí, se van a limpiar el culo con ella, pero te quedarás más a gusto.

bruixot dijo...

Vaya gente más rara que hay en el mundo...según los argumentos que esgrime el nivel de seguridad es mínimo pues cualquiera podría tomar las fotos. Yo creo que era un pirao de la vida. Que no te pare nadie. Sigue fotografiando que a mi me encantan tus fotos.

Muchas gracias por tu visita